Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.
Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.
Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce Tribus de narices era.
Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito.
Francisco de Quevedo (1580-1645)
A una nariz
Castillo de los Templarios (Tomar)
Estamos en Tomar, la última ciudad templaria fundada en 1160 por Gualdim Pais. Está bañada por el río Nabao, y con sólo adentrarnos en sus calles, descubrimos su traza medieval, y en ella encontramos un monasterio único en todo el continente: el Convento de Cristo. Esta ciudad fue uno de los lugares más importantes de Portugal. ¿Por qué? Para explicarlo, adentrémonos en su historia.
El personaje a partir del cual va a girar todo nuestro relato se llama Gualdim Pais. Hijo de Paio Ramires y de Gontrode Soares, nació en la región del Miño, al norte de Braga, en 1118. Combatió al lado del rey Alfonso Henriques (Alfonso I) contra los moros por la conquista del reino. Tuvo un papel destacado en la conquista de Santarém (1147) y en la de Lisboa (1149). Después de estas luchas, se embarcó hacia Palestina, donde participó en el Sitio de Gaza en 1153. Aquí permaneció cinco años, y fue ordenado como Caballero de la Orden del Temple.
Al volver de las Cruzadas, gracias a todas las hazañas realizadas, es nombrado cuarto Gran Maestre de la Orden del Temple de Portugal. Estamos en el año 1157. Tres años después, en 1160, Gualdim Pais ordena la construcción del Convento de Cristo y del Castillo de Tomar, que se convertirá en el Cuartel General de la Orden en Portugal. Se instalará en él en 1162. Gracias a este hecho, la ciudad de Tomar se convertiría en una de las más importantes del país, y el Convento de Cristo sería su símbolo.
En 1190, Tomar es asediada por los Almohades bajo el mando del califa Abu Yaqub Yusuf al-Mansur. El castillo estuvo cercado seis días y, a pesar del superior número de las huestes de Yusuf I, Gualdim Pais, a sus 72 años, consigue defender el castillo, impidiendo así la invasión del norte del reino por este lugar. Aún hoy la Puerta de la Sangre es memoria del más violento de eso combates.
Muere en Tomar en 1195, y sus restos descansan en la iglesia de Santa María do Olival, en Tomar.
Convento de Cristo
Como ya hemos dicho anteriormente, fue fundado en 1162 por el héroe, particular de no sólo Tomar sino de toda Portugal, Gualdim Pais, cuarto Gran Maestre del Temple de Portugal. El Convento se instaló en lo alto de una elevación que domina la planicie donde se extiende la ciudad. Está rodeado de las murallas del castillo. Tanto el castillo como el convento han sufrido algunas modificaciones a lo largo del tiempo.
Se comenzó construyendo una charola, conocida como Rotonda de los Templarios. Su forma octogonal imita el sepulcro de Jerusalén. En su interior encontramos diversos frescos, actualmente todos ellos en estado de restauración. Llama la atención el fresco del Cristo, que no presenta como un crucificado, sino como un Cristo vencedor y glorioso, tal y como lo representaban los templarios en sus obras.
Tenemos seis claustros: del Pan, de los Cuervos, de la Hospedería, de Santa Bárbara, del Cementerio, de las Abluciones y el Claustro Grande o Principal, con una fuente en forma de cruz templaria.
Con el infante D. Henrique el Navegante, Gran Maestre de la Orden desde 1418, se construyeron los claustros entre la girola y la fortaleza. Asímismo, bajo el reinado de Juan III de Portual (1521-1557) se construyeron tanto en la iglesia como en los claustros ricos floreados manuelinos, de ellos el más representativo de este estilo es la ventana de la fachada occidental, que podemos contemplar desde el Claustro de Santa Bárbara, y a la cual accedemos a través de la escalera de caracol que hay en el Claustro Grande. Añadir además que en la obra están presentes otros muchos estilos arquitectónicos, como son el románico, gótico, renacentista y, al que ya nos hemos referido anteriormente, manuelino.
Es una visita altamente recomendable. Para los amantes de los castillos y lo medieval, yo diría que obligatoria. El recinto es enorme (ir con bastante tiempo), y está muy bien conservado. Además, al no ser una de las zonas más turísticas de Portugal, se puede visitar sin mucho agobio.
Pues este es el Convento de Cristo, el último castillo templario de la cristiandad.
Cita II
"Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, evidencia el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y proveer de nuevas salvaguardas para su futura seguridad y su felicidad."
Thomas Jefferson. Declaracion de Independencia. 4 julio 1776.
"¿Hasta cuándo el furor de los déspotas será llamado justicia y la justicia del pueblo, barbarie o rebelión?"
Maximilien Robespierre.
Otras citas:
Cita I
Etiquetas: cita , citas , declaracion , despotismo , independencia , jefferson , justicia , maximilien , politica , pueblo , robespierre , thomas
OOPART I: El martillo de Texas
Empezaremos por uno de los más famosos. El martillo de Texas.
Este artefacto fue hallado en la localidad de Londres, en el estado de Texas, Estados Unidos, en el año 1934. Este objeto se encontró incrustado en el interior de una roca. Y aquí empiezan los quebraderos de cabeza para la arqueología oficial, porque para que algo esté dentro de una roca, debería existir antes de la creación de la roca. Es decir, para que el martillo quedara en el interior de la roca, éste debería haberse construido antes de que la roca se formase unos cuantos millones de años atrás.
Una de las versiones oficiales que explicarían la existencia de este objeto en esas circunstancias, habla de que un meteorito con una composición y morfologías extrañas atrapara en la prehistoria un trozo de madera, pero quedándose de tal forma como la cabeza de un martillo aprisiona el mango del mismo. Debido a que esta sola idea les producía fuertes dolores de cabeza, decidieron dejar el martillo en el museo Somerwell de Texas y olvidarse del asunto. Aunque esto no quedó ahí.
En análisis realizados posteriormente se demostró que el mango del martillo estaba petrificado. El proceso de petrificación prehistórica ocurrida en esa zona data de hace 140 millones de años. La parte interior, porosa, se había transformado en carbón. Esto significaría que este objeto no podía ajustarse a ningún cuadro cronológico referente a la historia humana. Es decir, data de una época anterior a la existencia de nuestros ancestros, ya que los primeros homínidos no surgen hasta hace siete millones de años, y no fue hasta hace dos millones cuando se empezó a fabricar herramientas. ¿Existía una civilización hace 140 millones de años, capaz de construir herramientas, como este martillo?
La cabeza del martillo fue estudiada en el Instituto Metalúrgico de Columbia. Está compuesta por un 97% de hierro puro, un 2% de cloro y un 1% de azufre. Además, el hierro había sido sometido a un proceso de purificación y endurecimiento. Estas técnicas se empezaron a aplicar en el siglo XX.
También se estudió la piedra donde estaba incrustado este objeto. Por los restos hallados en la parte de piedra en contacto con dicho objeto, se cree que el martillo presentaba algún tipo de recubrimiento.
Todos estos estudios parecen indicar que el martillo quedó incrustado en la roca bajo unas condiciones atmosféricas distintas a las actuales. Las versiones heterodoxas aventuran la existencia de civilizaciones capaces de construir herramientas en un pasado muy remoto, de las cuales sólo nos quedan leyendas y ooparts. Sea como fuere, la datación del objeto lo sitúa en una época en la que sobre la tierra andaban los dinosaurios. Faltaban aún millones de años para que los humanos apareciéramos y aprendiéramos a fabricar herramientas.
Explicaciones... De momento no las hay.