Ébola

Estamos en la gran cueva de Kitum, en la frontera que separa Uganda y Kenia. Esta cueva es famosa porque a ella acuden muchos animales de la zona a lamer sus paredes, de donde obtienen sal, tan importante en la dieta animal. Los más impactantes son las comitivas de elefantes entrando o saliendo de la cueva, hasta el punto de haber hecho una senda, que ayuda a los visitantes en su acceso. Está ubicada en la selva tropical que rodea el monte Elgón, junto al río Ébola. Su origen es volcánico, y se remonta a diez mil años de antigüedad.

En cierta ocasión, unos visitantes (dos en concreto) de esta magnífica cueva, a los varios días de la excursión, enfermaron. Los síntomas que presentaron fueron terribles. Vómitos, fiebre y diarrea. Conforme la supuesta enfermedad se extiende por todo el organismo, suceso que sucede con asombrosa rapidez, destruye los órganos y los vasos sanguíneos, produciendo diarreas hemorrágicas por todas las salidas externas del cuerpo, como son el ano, la boca, la nariz, las orejas o los ojos. Asímismo, se produce fiebre hemorrágica, caracterizada por un sarpullido sangrante extendido por todo el cuerpo. A las dos semanas aproximadamente de haber contraído la supuesta enfermedad, en el afectado se produce el vómito negro: una hemorragia generalizada de todos sus órganos internos. El enfermo se convierte en un saco lleno de una masa gelatinosa.


Pues bien, la afección de estas personas no era una enfermedad. Habían sido infectados por un virus, que fue bautizado con el nombre del lugar del que se supone salió: Ébola. Esas personas murieron con sus órganos internos podridos, y la masa que expulsan con el vómito negro va llena de millones de virus Ébola, dispuestos a seguir contagiando a cualquiera que entre en contacto con esa masa sanguinolenta. A día de hoy, no existe ni vacuna ni tratamiento específico. La mortalidad de este virus llega al 90% de los contagiados.

El virus Ébola ha sido catalogado por los biólogos como un filovirus. Se conocen tres variedades, el Zaire, el Sudán y el Reston, siendo la más moral el Ébola Zaire, que provocó en el año 1976 la muerte de unas 500 personas en Zaire, de ahí el nombre de esta variedad.

Aún no se sabe qué o quién puede ser el reservorio de este virus, aunque se sospecha de los murciélagos de la cueva de Kitum. De lo que sí están seguros es que el virus proviene de bosques tropicales húmedos, como es la selva tropical donde se encuentra la cueva citada anteriormente.

El contagio se produce a través de la sangre, las mucosas o por vía sexual. De momento, la OMS niega que el virus se transmita por el aire, pero aún existen dudas entre la población científica.

Pero, ¿cómo es el virus? ¿Y cómo ataca a las células para acabar con el interior del cuerpo humano en cuestión de días y dejarlo reducido a una masa sanguinolenta?

Hace poco tiempo, en la revista Nature se publicó un artículo con esta información. Gracias a una técnica de cistalografía de rayos X (esta técnica permite pasar los rayos X a ravés de un cristal), unos investigadores del Instituto de Investigación Scripps de la Jolla, en California (Estados Unidos) han logrado obtener imágenes de una de las proteínas mas importantes que forman la estructura proteínica del Ébola.

Describen a la superficie del virus como un arbusto, antes de infectar una célula. La proteína de la que se han obtenido estos resultados es la GP, según los expertos la responsable de los síntomas hemorrágicos que se dan en los pacientes infectados. La GP se une al endotelio que recubre los vasos sanguíneos y origina su destrucción, es decir, el sangrado. A grandes rasgos, el ébola reconoce a la proteína que recubre la célula y ésta permite que el virus entre en su interior. Entonces, el ácido nucleico vírico intercepta los procesos normales de la célula y, utilizando las propias fábricas de la célula, realiza copias idénticas de sí mismo a gran velocidad. Cuando la célula ha reproducido un gran número de virus, estalla, dejándolos libres para infectar a otro grupo de células.

Solamente hay tres laboratorios en el mundo que puedan trabajar con este tipo de virus, por lo que la investigación para la búsqueda de una vacuna es complicada. Estos laboratorios son el CDC (Centro de Control de Enfermedades) en Atlanta, Georgia, el USAMRIID (United States Army Medical Research of Infectius Diseases, Centro de Investigación de Enfermedades Infecciosas del Ejército de los Estados Unidos), y otro en Alemania.


Desde 1994 los brotes de Ébola se han cuadriplicado. De ahí que sea tan importante el desarrollo de vacunas. Como ya hemos dicho anteriormente, la tasa de mortalidad del virus está entre el 50% y el 90%.

Más información:

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs103/es/index.html
http://tu.tv/videos/el-ebola-asesinos-microscopicos

Citas de la semana

"Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, evidencia el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y proveer de nuevas salvaguardas para su futura seguridad y su felicidad."
Thomas Jefferson. Declaracion de Independencia. 4 julio 1776.
"¿Hasta cuándo el furor de los déspotas será llamado justicia y la justicia del pueblo, barbarie o rebelión?"
Maximilien Robespierre.