La Corriente del Golfo

En los últimos años está muy de moda hablar sobre el cambio climático. Tienes sus defensores como sus detractores, y ambos bandos suelen hacer su trabajo de forma muy acalorada. Aún no se han puesto de acuerdo sobre si el cambio climático va a provocar que el planeta sea un desierto, o un glaciar.

Una de las consecuencias del calentamiento global, según muchas teorías, es la modificación de la Corriente del Golfo. Ésta es una corriente oceánica que está empezando a fallar, lo que provoca gran preocupación entre los expertos.

Pero, ¿qué es la Corriente del Golfo? Como he mencionado anteriormente, es una corriente oceánica que mueve una gran masa de agua desde el Golfo de Méjico hasta el Atlántico Norte, con una profundidad de unos 100 metros y una anchura de unos 1000 kilómetros. Su velocidad de desplazamiento es de unos 1,8 m/s y su caudal ronda los 80 millones de m3/s. Sus aguas superficiales son cálidas, y al recorrer de sur a norte la costa occidental europea, hace que el clima de Europa Occidental sea mucho más benigno que cualquier otra región planetaria de latitud equivalente.

Metiéndonos más en detalle, la Corriente del Golfo es un ciclo de agua, que no sólo circula por la superficie (corriente cálida), sino que también lo hace por el fondo marino, en sentido contrario. En sentido ascendente templa las costas europeas, y éste agua se va enfriando conforme llega al Ártico. Este agua, al ser salada, en conjunción con el frío, aumenta su densidad, lo que provoca que este agua superficial que antes de llegar era templada y que ahora se ha enfriado, se hunda en el océano. Al hundirse en el océano, deja que siga llegando el agua supercial proveniente del trópico para ir ocupando el hueco que deja el agua al enfriarse y hundirse. Y así sucesivamente.

Este ciclo completo es conocido como Circulación Termohalina por sus dos motores, los cambios de temperatura, termo, y la concentración de sal, halina.

Según diversos expertos en el tema, como el científico atmosférico Michael Schlesinger, director del Climate Research Group de la Universidad de Illinois, hay un peligro cierto de que esta corriente se detenga. Piensan que el cambio climático y el descongelamiento de los glaciares de Groenlandia y de más del 40% de Polo Norte podrían estar afectando a este efecto termohialino, y haber provocado ya una disminución en su flujo de energía.

¿Pero, por qué afectan estas variables a la corriente? Con el aumento de la temperatura, el deshielo de Groenlandia y el Polo se acelera. Eso sería agua dulce depositada en la zona. Este aumento de agua dulce provoca que el agua salada de la que hemos hablado antes ya no esté tan salada, por lo que al no aumentar su densidad, no se hundiría en el océano, lo que provocaría el freno de la corriente termohalina. Esta parada provocaría un enfriamiento de las zonas costeras del norte de Europa, al no ser ya bañadas por las aguas cálidas de la corriente.

Como podemos observar, un calentamiento del planeta puede provocar su enfriamiento. Esto ya ocurrió en el pasado, aunque de una forma natural. Estamos hablando de las glaciaciones. Algunos estudios paleoclimáticos demuestra que anteriores atenuaciones de la Corriente del Golfo estaban correlacionadas tanto con glaciaciones como por periodos de enfriamento en Europa. La última, la Pequeña Edad de Hielo que vivió Europa entre los siglos XVI y XIX, en donde la temperatura descendió un grado de media. En esta época, incluso, se llegaron a helar el Támesis en Inglaterra y el Ebro en España.

Otros expertos, como el japonés Minobe, piensa que la Corriente del Golfo, además de estar impulsada por la corriente termohalina, también influye el viento. Por tanto, aunque se bloquee la corriente termohalina, la Corriente del Golfo no se pararía por completo, aunque sí vería mermada su capacidad.

Citas de la semana

"Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, evidencia el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y proveer de nuevas salvaguardas para su futura seguridad y su felicidad."
Thomas Jefferson. Declaracion de Independencia. 4 julio 1776.
"¿Hasta cuándo el furor de los déspotas será llamado justicia y la justicia del pueblo, barbarie o rebelión?"
Maximilien Robespierre.